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Conoce a Esther Fernández, actriz Oriunda de Mascota

Conoce a Esther Fernández, actriz Oriunda de Mascota

Poca gente sabe que una de las más emblemáticas actrices del cine mexicano, Esther Fernández, nació el 23 de agosto de 1915 en Mascota, Jalisco, lugar donde actualmente se ubica Sierra Lago, el mejor resort de montaña de México.

Esther Fernández fue no solo actriz sino también pintora. Primera gran estrella de la época de oro del cine mexicano, gracias a su actuación en la cinta “Allá en el Rancho Grande” rodada en 1936, largometraje que representó a México por primera vez internacionalmente. Su verdadero nombre era María Esther Fernández González.

Empezó su carrera a los 16 años de edad, con las cintas Corazones de Derrota y Más allá de la Muerte. En 1934 realizó un pequeño rol en la célebre película La Mujer del Puerto, protagonizada por Andrea Palma. Y fue en 1936 cuando el director Chano Urueta le da el papel estelar en la cinta Allá en el Rancho Grande con el personaje de Crucita, noble mujer pueblerina, que vivía un tórrido romance con el caporal José Francisco, interpretado por Tito Guízar. El filme es considerado como el que lanzó la Época de Oro del Cine Mexicano. Su rostro expresivo y juvenil, delgada y alta figura, quedó retratada en el recuerdo de los espectadores. En sus actuaciones fue el prototipo de la mujer, que sufre y soporta los rigores del melodrama. Se le considera una de las primeras divas del cine mexicano.

Gracias al éxito de sus filmes en México, fue contratada por la Metro Goldwyn Mayer en Hollywood. Se matriculó en clases de inglés, drama, canto y baile. Debutó en 1941, en la cinta Two Years Before the Mast, después realizó una prueba para la película Por quién doblan las campanas, de la que, sin embargo, sería Ingrid Bergman quien finalmente obtendría el protagónico.

En 1943, se convirtió en la heroína de Santa, una historia que ya se había filmado dos veces. Norman Foster llegó desde Hollywood para dirigir la tercera versión, que incluía a Ricardo Montalbán en el papel principal masculino.

En 1951, compartió créditos con Dolores del Río en la película Doña Perfecta, adaptación de la novela de Benito Pérez Galdós. En 1957, tras una larga batalla con la hepatitis, se retiró del cine. En 1988 participó en la telenovela Simplemente María. Su última actuación relevante fue en la cinta Los años de Greta, en 1992.

Su Vida Sentimental

El actor Pedro Armendáriz le propuso matrimonio durante el rodaje de Mi candidato (1937). Y ella, en broma, le dijo que sí. Armendáriz enseguida mandó llamar a un juez y algunos amigos para que hicieran de testigos. Esther salió corriendo y contestó que todo había sido una broma. En Hollywood conoció a Francis Alstock, agente de cine quien se enamoró de ella y le rogó que se casara con él. Pero fue Antonio Badú, actor y cantante, quien tiempo después tuvo la suerte de ganarse el corazón de Esther Fernández; sin embargo, pasaron muy poco tiempo juntos después de su matrimonio en 1949. Se divorciaron año y medio después.

Enfrentó un problema de cadera que le imposibilitó poder andar libremente. Durante septiembre de 1999 tuvo algunos problemas cardíacos, que la llevaron a internarse durante dos semanas en el Hospital Santa Elena de la Ciudad de México. Pidió el apoyo de sus compañeros actores e ingresó a la Casa del Actor, donde vivió sus últimos dos meses; el 21 de octubre de 1999 un infarto cardiopulmonar provocó su muerte,